El capital privado es el dinero destinado a los préstamos y viene aportado por particulares. Estos inversores necesitan de entidades de intermediación financiera para encontrar a las personas necesitadas de financiación.
Generalmente aquellos que no encuentran un crédito por las vías tradicionales acuden a fuentes de financiación alternativas. En estos tiempos de crisis económica los préstamos entre particulares o préstamos de capital privado han experimentado un fuerte crecimiento.
La clave de su éxito se basa en su sencillez, rapidez y accesibilidad. No son necesarios complejos estudios de viabilidad para determinar si un cliente es apto para recibir un préstamo. Lo único imprescindible en esta clase de créditos es presentar una propiedad que se encuentre prácticamente libre de hipoteca u otras cargas.
No importa que no se cuente con una nómina o que el futuro deudor esté en alguna lista de morosos como la del ASNEF. No son préstamos personales sino préstamos con garantía hipotecaria. En caso de impago no responderá la persona que firma el crédito sino su propiedad.
No existe ningún riesgo en estas operaciones ya que siempre se firman ante notario y el valor del dinero prestado es inferior al valor total de la propiedad presentada como garantía (terreno urbano, vivienda, local, plaza de garaje).
Las empresas relacionadas con el capital privado se han ido multiplicando en los últimos años. Por esta razón el Ministerio de Sanidad y Consumo español se ha visto obligado a realizar un registro de aquellas entidades que cumplen con todas las garantías para ofrecer un buen servicio. Nuestra empresa Wilgest S.L.se encuentra en ese selecto grupo de empresas, además los cientos de operaciones realizadas con éxito aseguran la buena popularidad de este método.



