Informese sobre las Inversiones de Renta fija en Wilgest Credit
Las inversiones de renta fija persiguen un sólo objetivo, conseguir beneficios con el menor riesgo.
Por lo general la rentabilidad de las inversiones crecen cuánto mayor es el riesgo. Los famosos ratings de las empresas de calificación marcan los tipos de interés de las deudas públicas en función del riesgo estimado.
Un cambio negativo en la valoración supone una mala noticia para el país en concreto puesto que encarece la obtención de financiación. Por otra parte los inversores obtienen mayores beneficios sobre el capital aportado. Desde Europa se llama a crear agencias de calificación propias puesto que las americanas actúan bajo la sospecha de buscar el beneficio de ciertos intereses.
En cualquier caso, la deuda pública aunque diseñada inicialmente para recibir una rentabilidad fija se ha convertido en un valor de cambio en los mercados secundarios. Lo que se pretende con esto es adquirir bonos con el único fin de venderlos más tarde a un mayor precio. La especulación con deuda pública podría ser una práctica cuestionable al desestabilizar, a veces a propósito, la economía de un país. Es la única inversión de este tipo que queda depués de que el Banco de España se haya cargado los depósitos. (Vea el artículo de “El Confidencial“)
Los obligacionistas se convierten de este modo en prestamistas de los estados, con la seguridad de que un estado no dejará de pagar a sus acreedores.
La rentabilidad de la deuda pública española a largo plazo puede oscilar entre el 3% y el 6%
Nuestro producto
Los préstamos entre particulares o préstamos de capital privado poseen pequeñas diferencias con la deuda pública. En este caso aquellos que necesitan financiación no son los estados sino los particulares y la seguridad de la inversión no depende de un rating sino de una propiedad.
La situación en la que se encuentra la banca ha provocado el cierre del crédito por lo que existe una generalizada falta de liquidez. Las entidades tradicionales de crédito poseen un fuerte stock de propiedades, en su mayoría viviendas, por lo que no ofrecen liquidez por medio de la garantía hipotecaria.
Esta situación abre camino a la inversión privada por parte de los particulares que sí pueden estar interesados en las propiedades si existen casos de morosidad.
La rentabilidad, debido a la rebaja de requisitos y la rapidez de concesión, se sitúa en del 8% al 14,5%, dependiendo de las preferencias del inversor.
Este es el mismo tipo de interés que se aplica a las tarjetas de crédito y algunas bancos ofrecen números cercanos, de hasta el 14%.
Si quiere conocer cómo formar parte de estas inversiones o cómo funcionan puede hacerlo navegando en la web.



